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DEFLACIÓN: ¿AMIGA O ENEMIGA?

DEFLACIÓN: ¿AMIGA O ENEMIGA?

Aunque lo que a mí me apasiona es la micro, en concreto la gestión de empresas, hoy quiero comentar un tema macro, la deflación. Se está escuchando mucho en los últimos días si estamos en una fase de deflación. Voy a tratar de transmitir mi opinión al respecto.

¿Qué es la deflación?

Es cuando los precios en vez de subir, como puede ser lo habitual, bajan, y si esta bajada continúa durante un cierto tiempo podemos decir que estamos en un periodo de deflación.

Pero si bajan los precios ¿no nos interesa a los ciudadanos que podemos comprar más barato? ¿Sería bueno entonces, no?

A priori es lo que primero podemos pensar, si el precio del pan baja, teóricamente compraremos más pan, y lo mismo con cualquier otro producto. Parece que esto favorecería al ciudadano, y si estuviésemos en una situación de bonanza, esto sería así.

Pero en el momento actual, no es así.

¿Por qué es mala la deflación?

Si los precios bajan, se genera una cierta sensación de que como seguirán bajando, pospones decisiones de compra, con lo que aumenta la oferta y la demanda se contrae.

Al contraerse esa demanda, las empresas tienden a bajar precios. En economía siempre se cumple uno de sus principios básicos que la oferta y demanda tienden a encontrarse. Entonces si baja la demanda, las empresas tratan de bajar precios para que sus productos sean más competitivos con respecto a su competencia y puedan vender más. Y todos sabemos que para bajar costes uno de los gastos más sensible es el laboral, las personas, con lo que las empresas reducirán costes laborales, mediante despidos, reducciones salariales, reducciones de jornada, etc. Habrá más gente en el paro, o con menores ingresos y eso hace que se contrae más la economía, entraremos en un bucle muy peligroso.

¿Y cómo afecta la deflación a la deuda?

En una situación de deflación el PIB baja, y la deuda no, se mantiene. Con lo que se dispondrá de menos dinero para pagar esa deuda. Y me refiero tanto a la deuda pública, del Estado, como a la privada, de particulares.

Además el tipo de interés se encarecería. Si estamos con una inflación del 2%, y pagamos un tipo de interés del 1%, en realidad el coste que estamos pagando es del -1%.

Por el contrario si tenemos una deflación del 0.5, o -0.5%. Y el tipo de interés es del 1%. El interés que se estaría pagando será del 1.5%. O sea que automáticamente el estado, Administraciones, particulares (hipotecas, etc.) estarían pagando un coste mayor por su deuda.

¿Qué medidas podemos tomar para paliar la posible deflación?

Bajar los tipos de interés. Actualmente en el 0.25%, bajarlos al 0.1% o incluso al 0%.

Tratar de que nuestro euro se deprecie, y así exportar mucho más, esto activaría nuestra economía Euro.

Otra posible solución sería aumentar el gasto público (política Keynesiana), pero esto iría en contra de todas las medias que en los últimos tiempos han imperado de la batuta de Alemania.

Medidas fiscales. Bajada de impuestos para activar la economía y que las empresas sean más competitivas, y los consumidores puedan tener más poder adquisitivo y empujar el consumo.

Aunque hay muchas opiniones encontradas, y cada uno tiene su propia, esperemos no entrar en otra “crisis”, está lloviendo mucho sobre mojado, y cada vez se hace más cuesta arriba salvar esta macro crisis.

Mi opinión acerca de este posible problema: Dependerá de los movimientos del parlamento europeo y del gobierno español.

 

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